Y yo que muero por tí, que deseo esperarte a escuchar tu día, que riego las horas con un bonito recuerdo de lo que era, fue o es.
Y tu que a veces siento que solo tienes una canción que no es para mi, un tiempo que solo queda, una palabra que solo dices o poco de la escucha que me pudiera tocar.
Me tienes en una cuerda alta, muy alta, con una vara que atraviesa mis manos con nuestras historias, o sigo caminando o simplemente me dejo caer.
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