miércoles, 6 de marzo de 2013

Amistad


He dedicado mucho de mi tiempo a escribir de manera elaborada pero incoherente, a los amores y desamores que me frecuentan, a los fantasmas del pasado y a los fantasmas de mi presente; me enamoro efímeramente a la par que elaboro el duelo, mientras construyo, la razón me destruye rápidamente el idealismo del amor.

Pero no vengo a quejarme, si algo no ha sido en vano es el aprendizaje que deja cada frontera que trazo después de un desvelado amorío nocturno, a este ritmo terminare por delimitarme cada una de las 194 fronteras conocidas.

He dedicado mucho de mi tiempo a dibujar de manera romántica el amor, pero me he detenido ante uno que no necesita de la noche o del día, este se alimenta de mi admiración a ti; no conoce envidias, pero sabe del entrañable deseo de un abrazo y una palabra de buen aliento;  vive de la gratitud que le otorgas a cada recuerdo, la misma que siento cuando me pienso afortunada por haberme elegido para elaborarte mi complicada forma de hacer amistad; porque ese tacto delicado que tienes para elegir, me ha hecho sentir una mujer afortunada y amada verdaderamente.

Es muy simple, solo quiero darte gracias. 

viernes, 1 de febrero de 2013


Alzheimer


A veces sería perfecto sufrirlo... 

sábado, 20 de octubre de 2012


A veces no entendemos la razón para toparnos con alguien en la vida, después de que se supone que todo y todos tienen un propósito en nuestra historia, inevitablemente se quiera o no, se puede cambiar tu manera de pensar con una sola frase, dependiendo evidentemente de la capacidad y de la voluntad. A veces no entiendo cual es tu papel en mi historia, es extrañamente fascinante el estar allí contigo; solo hablando de los dos (aunque de mi mayormente) es exageradamente irreal que una palabra de desprecio a veces sea la que más me aliente... ¿de donde sacaste el manual de mi vida?, ¿ como sabes que tienes que decirme y la forma de hacerlo?. Nadie podría entender que lo que te tengo aquí sobrepasa la razón y el corazón, es transparente como el aire, no espero nada, no esperas nada (supongo), pero ese gesto de querer escribirte, una, dos,quizá 20 veces no se me da con cualquiera....
Para serte franca... es importante tu vida en la mía, la razón? no la sé... y creo que tu tampoco.

2:00 a.m


Y yo que muero por tí, que deseo esperarte a escuchar tu día, que riego las horas con un bonito recuerdo de lo que era, fue o es.

Y tu que a veces siento que solo tienes una canción que no es para mi, un tiempo que solo queda, una palabra que solo dices o poco de la escucha que me pudiera tocar.

Me tienes en una cuerda alta, muy alta, con una vara que atraviesa mis manos con nuestras historias, o sigo caminando o simplemente me dejo caer.

Tanto así

Así como cuando te gana una sonrisa de medio lado, o te llevas los puntos de un imaginario imprudente, como cuando logras llegar a París con una canción o brillas por una perfecta ilógica idea, tanto como cuando cuentas historias y escoges una flor, cuando cantas una canción al revés, cuando encuentras la luna y le sacas a ella una bonita mirada, más que cuando bailas enamorada la noche o saludas al sol en la mañana, como cuando un cigarrillo desea que lo fumes porque ya le tienes nombre, casi como cuando lees los palpitos acelerados o los silencios gritantes... así como cuando logras inspirar una melodía escrita en la memoria de cada día.

A ti


He intentado retrasar este momento, no porque no quiera escribirte, si no porque quiero tener las palabras perfectas para ti; de alguna manera siento que parte de mi quiere hacerlo todo bien cuando se trata de hablarte, contarte, pintarte y escribirte, ya que encontrarte es más que una muy grata sorpresa del tiempo, tiempo que fue tanto pero se resume en poco; no sé porqué siento que sin intención todo lo que haces me parece tan tierno, tan lleno de todo. Eres como un escrito de algún Cortázar, que deja un sin sabor extraño, un misterio parecido al universo ó al de un Wilde, enamorada de todo en un tiempo verde de parches rojos. A veces siento que faltas en un día fuerte, o complementas la alegría de la esperanza de alguno de mis momentos, tanto como el ingrediente secreto de un buen ponquesito, así me haces pensarte y así es que quiero sentirte; un poco de pena puede darme que sepas que te quiero, con toda esa luz que impacta tu carita buena y tu mente contemporánea a mi. Si pudiera pedir un deseo ahora, sería que te quedaras más tiempo, quizá todo el tiempo de tu mundo y el mío.