sábado, 20 de octubre de 2012
A veces no entendemos la razón para toparnos con alguien en la vida, después de que se supone que todo y todos tienen un propósito en nuestra historia, inevitablemente se quiera o no, se puede cambiar tu manera de pensar con una sola frase, dependiendo evidentemente de la capacidad y de la voluntad. A veces no entiendo cual es tu papel en mi historia, es extrañamente fascinante el estar allí contigo; solo hablando de los dos (aunque de mi mayormente) es exageradamente irreal que una palabra de desprecio a veces sea la que más me aliente... ¿de donde sacaste el manual de mi vida?, ¿ como sabes que tienes que decirme y la forma de hacerlo?. Nadie podría entender que lo que te tengo aquí sobrepasa la razón y el corazón, es transparente como el aire, no espero nada, no esperas nada (supongo), pero ese gesto de querer escribirte, una, dos,quizá 20 veces no se me da con cualquiera....
Para serte franca... es importante tu vida en la mía, la razón? no la sé... y creo que tu tampoco.
2:00 a.m
Y yo que muero por tí, que deseo esperarte a escuchar tu día, que riego las horas con un bonito recuerdo de lo que era, fue o es.
Y tu que a veces siento que solo tienes una canción que no es para mi, un tiempo que solo queda, una palabra que solo dices o poco de la escucha que me pudiera tocar.
Me tienes en una cuerda alta, muy alta, con una vara que atraviesa mis manos con nuestras historias, o sigo caminando o simplemente me dejo caer.
Tanto así
Así como cuando te gana una sonrisa de medio lado, o te llevas los puntos de un imaginario imprudente, como cuando logras llegar a París con una canción o brillas por una perfecta ilógica idea, tanto como cuando cuentas historias y escoges una flor, cuando cantas una canción al revés, cuando encuentras la luna y le sacas a ella una bonita mirada, más que cuando bailas enamorada la noche o saludas al sol en la mañana, como cuando un cigarrillo desea que lo fumes porque ya le tienes nombre, casi como cuando lees los palpitos acelerados o los silencios gritantes... así como cuando logras inspirar una melodía escrita en la memoria de cada día.
A ti
He intentado retrasar este momento, no porque no quiera escribirte, si no porque quiero tener las palabras perfectas para ti; de alguna manera siento que parte de mi quiere hacerlo todo bien cuando se trata de hablarte, contarte, pintarte y escribirte, ya que encontrarte es más que una muy grata sorpresa del tiempo, tiempo que fue tanto pero se resume en poco; no sé porqué siento que sin intención todo lo que haces me parece tan tierno, tan lleno de todo. Eres como un escrito de algún Cortázar, que deja un sin sabor extraño, un misterio parecido al universo ó al de un Wilde, enamorada de todo en un tiempo verde de parches rojos. A veces siento que faltas en un día fuerte, o complementas la alegría de la esperanza de alguno de mis momentos, tanto como el ingrediente secreto de un buen ponquesito, así me haces pensarte y así es que quiero sentirte; un poco de pena puede darme que sepas que te quiero, con toda esa luz que impacta tu carita buena y tu mente contemporánea a mi. Si pudiera pedir un deseo ahora, sería que te quedaras más tiempo, quizá todo el tiempo de tu mundo y el mío.
Veo
Hay mujeres inteligentes mujeres interesantes, mujeres bonitas y otras muy locas, existen algunas que saben que no se saben entender bien, unas de ellas piensan que la conquista más grande es la sonrisa de quien le acompaña. Algunas veces las vemos caminando como en pasarela y atrapando flechas de los que le miran, mujeres grandes, con ideas más grandes, con futuros que incluso sobrepasan la troposfera, la estratosfera, la mesosfera, la termosfera y hasta a exosfera; y aun así, a ninguna admiro tanto como a ti, y eso que tu las resumes todas.
Lo que no se debe decir
Quisiera ser sincera contigo, moriría por tener un arrebato de locura y contarte así, como un tema tan natural (aunque lo es) que me encantaría besarte lentamente como lo he soñado; quisiera poder diseñarte una sonrisa picaresca después de hacerlo y quedarme con la sensación de que el corazón ha querido explotar de agitaciones y pensamientos de euforia; porque todo de ti me interesa; me seducen tus palabras escritas, tu juego a esconderte en alguien más grande, tu sonrisa repetida en mi memoria. Pero no lo haré, no lo haré porque no es tiempo, porque no es justo, porque no es fácil y no es debido... Quizá así se me quiten las ganas de quererte más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)